


Con su espíritu entusiasta y su lucidez, transmitió sus recuerdos, vivencias y costumbres.
Especialmente las recetas y exquisiteses de la antigua colonia, que fueron transmitidas por Maggie a su hija Lilian.
Lucy, vivió diez años de su adolecencia con su abuela Maggie, con ella aprendió estas mágicas recetas, pero fué su madre, Lilian, quién la incentivó y ayudó en los comienzos de la casa de té, idea de emprendimiento familiar que tuvo su esposo, Bocha.
Hoy, son sus hijos los que continuan con esta hermosa tradición.







